…la época en la que Carlos Chávez fue director del Conservatorio Nacional de México…
…sí, ya sé que en otra parte de este blog me he quejado de ese señor, pero él también tuvo sus virtudes, como, por ejemplo, que, en 1931, como parte de sus esfuerzos para reformar el currículo del conservatorio, introdujera un curso llamado “Clase de Creación Musical”, primero y, después, “Taller de Composición”, con el propósito de animar a los compositores a escribir en una mayor variedad de estilo. Aunque la mayoría de los que asistieron a este curso fueron compositores ya establecidos, incluyendo algunos colegas de Chávez en el profesorado, también hubo un grupo de cuatro alumnos de menos de veinte años de edad. El nuevo curso atrajo a más estudiantes (los cuales fueron incrementando años tras año), aunque al final sólo esos cuatro estudiantes originales se presentaron en la prueba final.
Las cosas cambiaron en 1934, cuando, debido a tejemanejes en la política mexicana de la época, Chávez fue removido de la dirección del Conservatorio Nacional y reemplazado por su enemigo, Estanislao Mejía. Con la nueva administración el taller de composición fue terminado. Los cuatro estudiantes ya mencionados fueron etiquetados como “chavistas” y perseguidos por la nueva administración del Conservatorio, la cual llegó a poner obstáculos para que pudieran matricularse. Sin embargo, los cuatro perseveraron y se reunieron con Chávez en privado, y en noviembre de 1935 se unieron para dar un concierto con composiciones escritas por ellos después que Chávez partiera del Conservatorio como una forma de demostrar el valor de la clase de Creación Musical que fue suprimida. Ellos se hacían llamar el “Grupo de Jóvenes Compositores” pero en el periódico El Universal fueron apodados el “Grupo de los cuatro” como una referencia a los Cinco de Rusia y Les Six de Francia. Ellos adoptaron ese nombre y, por unos años, el “Grupo de los cuatro” se convirtió en la gran promesa del nacionalismo mexicano y llegaron hasta a alcanzar fama internacional.
Los nombres de estos cuatro jóvenes compositores eran José Pablo Moncayo, Daniel Ayala, Salvador Contreras y Blas Galindo (Ayala y Galindo eran de ascendencia india). A ellos se los considera los máximos representantes de la segunda generación del nacionalismo musical mexicano (la que sucedió a la generación de Chávez, Manuel M. Ponce y Silvestre Revueltas) y los que agotaron las posibilidades de esa etapa de la música mexicana. Durante el resto de sus días ellos serían amigos de Carlos Chávez.
Probablemente el más importante del grupo sea José Pablo Moncayo (1912 – 1958):
Categorías a las que pertenece: Celebridades locales, One-hit-wonders que hicieron mucho más, Pasto de historia alternativa.
¿En qué país es famoso?: México.
¿Quién es?: José Pablo Moncayo García nació en Guadalajara, Jalisco. Se acercó a la música gracias a la influencia de su hermano mayor, Francisco. Empezó a estudiar piano a la edad de catorce con Eduardo Hernández Moncada, quien se supone que le recomendó que entrara en el Conservatorio Nacional de Música, lo cual sucedió en 1929. En esta época se vio obligado a trabajar como pianista en cafés y en estaciones de radio para contribuir a la economía familiar y para pagar sus estudios. En el Conservatorio estudió armonía con Candelario Huízar y composición con Carlos Chávez. Aunque no se sabe con exactitud a que clases asistió, no es descabellado asumir que asistió a muchas de las mismas clases que sus compañeros en el “Grupo de los cuatro”. Gracias a una beca, en 1942 fue a Estados Unidos donde estudió con Aaron Copland y Leonard Bernstein.
Moncayo murió prematuramente debido a una enfermedad cardiaca de origen desconocido, precisamente en el momento en el que su ingenio y su dominio de la composición se encontraban en su auge y dejó inacabado un concierto para piano y orquesta que escribía para su esposa.
Fue un montañista aficionado que frecuentemente escalaba el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Orizaba y evocaba los paisajes mexicanos en su obra.
A Moncayo no falta gente que lo considera uno de los más grandes representantes del nacionalismo mexicano junto a Silvestres Revueltas y Carlos Chávez e, inclusive, considera su muerte el punto en el que termina la etapa nacionalista de la música mexicana. Escribió unas cuarenta piezas: una ópera, un ballet, una banda sonora para el cine, música orquestal, de cámara, para piano y coral. Pero, sin lugar a dudas, su mayor éxito fue la breve fantasía orquestal Huapango[1] (1941):
Esta obra fue un éxito monumental casi de inmediato; su popularidad es tal que en México es tocada en toda clase de efemérides nacionales y eventos políticos (lo que hace que algunos lo apoden “el segundo Himno Nacional mexicano”), con tanta frecuencia que algunas personas se quejan de saturación, y, no sólo eso, sino que pasó a formar parte del repertorio internacional y probablemente sea la pieza de música clásica mexicana más tocada en el mundo. De hecho, su inmensa popularidad se ha vuelto problemática, pues ha pasado a eclipsar al resto de su producción, aunque, en México, el problema no es tan grave porque cinco o seis otras obras orquestales o para piano se interpretan y graban con cierta frecuencia.
¿Qué más hay para escuchar?: Moncayo es la clase de compositor al que le sobran las candidatas a obras maestras. Pueden continuar con el “tríptico paisajista” conformado por Tierra de temporal (1950), Cumbres (1954) y Bosques (1957):
…Amatzinac (1935) para flauta y cuarteto de cuerdas:
…Hueyapán (1950) para orquesta:
…y Muros verdes (1951) para piano:
Ahora es turno de hablar de Daniel Ayala (1906 – 1975):
Categorías a las que pertenece: One-hit-wonders que hicieron mucho más.
¿Por qué piezas es famoso?: Por el poema sinfónico Tribu (1934)…
¿Por qué no tuvo más éxitos?: Ayala tuvo una carrera larga y fascinante. Poco tiempo después de salir del Conservatorio, ingresó al equipo de compositores de la Sección de Música del Departamento de Bellas Artes de la Secretaría de Educación. Poco después del estreno de su Tribu, fue comisionado por Bellas Artes como Director de Cultura Estética en Morelia (donde dirigió un coro por dos años) y en Michoacán, pero en 1940 regresó a su natal Yucatán como director de la Banda de la Policía de Mérida. En 1942 fundó la Orquesta Típica Yukaltepén, la cual interpretaba obras de compositores yucatecos. En 1944 fue director de la Orquesta Sinfónica de Mérida y del Conservatorio de Yucatán. En 1955 se trasladó para Veracruz, donde trabajó para el Instituto de Bellas Artes…
…y esa es la razón por la que sólo tuvo un éxito: todos estos deberes oficiales le robaban tiempo y energía a sus labores como compositor y promotor de su propia obra, aunque se supone que en los estados de Yucatán y Veracruz unas pocas obras suyas más se interpretan con un poco más de frecuencia. Del “Grupo de los Cuatro”, Daniel Ayala ya era el menos prolífico y, después de 1944, su producción se redujo muchísimo más.
Felipe de Jesús Daniel Ayala Pérez nació en Abalá, Yucatán y tenía ascendencia maya. Desde pequeño tuvo inclinación hacia la música e inició sus estudios musicales en su pueblo natal a la edad de diez años, después de vencer la oposición de su padre, bajo la dirección de Alfonso Aguilar Reyes, músico rural y juez del registro civil. Continuó sus estudios en la escuela de música de Mérida, donde obtuvo el certificado de excelencia, al mismo tiempo que trabajaba como vendedor ambulante, repartidor de leche y lustrabotas para pagar sus estudios.
En el Conservatorio Nacional estudió violín con Silvestre Revueltas y composición con Carlos Chávez. Además, también estudió con José Rocabruna, Manuel M. Ponce, Francisco Contreras, Vicente T. Mendoza, Candelario Huízar y Julián Carrillo, entre otros.
Escribió ballets, música orquestal, de cámara, para piano y vocal. En la última obra que compuso, su concertino para piano y orquesta (1974), abandonó el estilo nacionalista por el neoclasicismo.
¿Qué más hay para escuchar?: Pueden continuar con su ya mencionada última obra…
A Ayala le sigue Salvador Contreras (1910 – 1982):
Categorías a las que pertenece: Compositores de culto.
¿Quién es?: José Avelino Salvador Contreras Sánchez nació en Cuerámaro, Guanajuato, el primero de once hermanos. Su padre alentó en él el estudio de la música desde una edad muy temprana. En 1916, la familia Contreras se trasladó a la Ciudad de México, se supone que por las condiciones adversas creadas por la Revolución, donde Salvador tomó sus primeras clases de violín con su tío. Las condiciones económicas de su familia fueron tan adversas que Contreras decía que su hermano Eduardo y él iban a la escuela casi sin calzado. Fue aceptado en el Conservatorio Nacional, pero, debido a las carencias económicas que la familia atravesaba, tuvo que dejar sus estudios para ponerse a tocar el violín en diferentes carpas. En 1931 logró retomar sus estudios en el Conservatorio y tomó clases de composición con Carlos Chávez, de formas musicales con Candelario Huízar y de música de cámara y de dirección de orquesta con Silvestre Revueltas.
Se supone que él fue el que tuvo la idea de formar el “Grupo de los cuatro” y una de las fuentes que consulté hasta proclama que él era el cabecilla.
Escribió unas cien obras en los géneros de la música orquestal (donde se supone que obtuvo sus mejores logros), de cámara, instrumental (principalmente para piano y para guitarra), vocal y coral. Murió dejando inconclusas su cuarta sinfonía y su Homenaje a Diego Rivera.
¿Por qué no es más famoso?: Porque abandonó el estilo nacionalista por el dodecafonismo, el cual era muchísimo menos popular en México. Además, él tuvo serios problemas para ver su obra publicada y estrenada; por ejemplo, sus Tres movimientos para guitarra, escritos en 1963, sólo pudo publicarlos en 1978 y esta fue la primera obra suya publicada. Otra de sus obras, la Danza negra, iba a ser estrenada en 1966, pero el estreno fue pospuesto indefinidamente dado que las particellas eran “casi ilegibles”; el director Eduardo Díaz Muñoz recuperó la obra y la estrenó en 1988. La inmensa mayoría de su producción sigue estando archivada.
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con su sonata para violín y violonchelo (1933)…
…su segundo cuarteto de cuerdas (1936):
…sus Cuatro canciones (1959):
…sus Tres movimientos para guitarra (1963):
…sus Dos piezas dodecafónicas (1966):
…y sus Siete preludios para piano (1971):
Y, por último, pero no por eso menos importante, tenemos a Blas Galindo (1910 – 1993):
Categorías a las que pertenece: Compositores de culto.
¿Quién es?: Blas Galindo Dimas nació en San Gabriel, Jalisco, y pertenecía a la etnia wixárika. Inició su formación musical a la edad de siete años al participar en el coro del maestro Antonio Velasco Ornelas, cantor de la iglesia, quien además de enseñarle solfeo le dio las primeras lecciones de piano, bases de armonía, melodía y matices y, en general, le enseñó a amar la música. Abandonó su ciudad natal debido a los desórdenes de la Revolución Mexicana pero regresó 20 años después para retomar sus estudios y organizar la banda municipal de música. Ingresó al Conservatorio Nacional donde estudió composición con Carlos Chávez y José Rolón y también con Candelario Huízar. Asistió junto a Moncayo a los cursos de Copland y Bernstein.
Fue el más prolífico del grupo con más de 150 obras: ballets, música incidental, bandas sonoras para el cine, música orquestal, de cámara, instrumental, vocal y coral, y se le quedaron en el tintero montones de proyectos ambiciosos, como una ópera o hasta un ciclo de óperas acerca de la agitada vida de México desde el líder azteca Cuauhtémoc hasta los próceres como Morelos, Juárez, Zapata y Cárdenas.
¿Por qué no es más famoso?: Al igual que Contreras, Galindo tuvo gravísimos problemas para ver su obra publicada y estrenada y un porcentaje importante de esta sigue estando archivada.
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con lo más parecido que tiene a una carta de presentación, sus Sones de mariachi (1940)…
Notas:
[1] El “huapango” es un género de la música folclórica y popular mexicana del estado de Veracruz.




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