La Gloria: Discípulo de Clementi, fue el primer compositor verdaderamente importante producido por Irlanda y uno de los grandes virtuosos del piano de su época. Con frecuencia se le atribuye la invención del nocturno para piano; en su época hubo otros compositores firmando piezas en un estilo similar y no fue el primer músico en usar la palabra “nocturno” para describir una obra suya, pero sí podemos considerarlo el creador de este género particular de música para piano. Estos nocturnos, junto con sus conciertos para piano, influenciaron masivamente a toda la música para piano del Romanticismo; Chopin, Liszt, Robert Schumann y Brahms fueron grandes admiradores suyos. Como pasó muchos años de su carrera en Rusia, ayudó a definir la escuela del piano en ese país y fue profesor de Glinka.
¿Qué salió mal?: La larga sucesión de compositores y pianistas importantes del Romanticismo hizo que la gente olvidara su nombre.
¿Por qué no está en una de las secciones principales?: Esto ya es cosa de mis gustos personales, pero creo que su música simplemente no está al mismo nivel que la de los otros compositores mencionados. Pero escuchen y juzguen ustedes.
Categorías a las que pertenece: Glorias olvidadas.
La Gloria: La reputación de este compositor y pianista virtuoso, en vida, sólo fue superada por las de Haydn, Mozart, Beethoven y Rossini. Aunque también compuso en otros géneros (como sinfonías, música de cámara y música para otros instrumentos), su importancia como compositor reside en sus 110 sonatas para piano, las cuales influenciaron a Beethoven, a Chopin (ambos músicos estimaban a Clementi enormemente) y a mucha de la música para piano del Romanticismo. Como profesor, entre sus estudiantes se cuentan a John Field, Johann Baptist Cramer, Moscheles, Meyerbeer, Kalkbrenner, Hummel y Czerny. Como fabricante de pianos, introdujo varias innovaciones al diseño del instrumento. Y, finalmente, como editor, su actividad permitió que muchas composiciones de contemporáneos suyo y músicos anteriores permanecieran en el repertorio.
¿Qué salió mal?: Clementi representa un caso curioso pues una pequeña parte de su obra sigue siendo muy difundida y estudiada, pero, al mismo tiempo, hoy en día su reputación está por los suelos y la inmensa mayoría de su producción no está disponible en lo absoluto. Esto es porque, a los estudiantes de piano, hasta el día de hoy siguen obligándolos a tocar sus piezas de carácter didáctico, como sus Seis sonatinas (1797)…
…y su Gradus ad Parnassum (1817, 1819, 1826)…
…lo cual hace que los pianistas asuman que toda su obra es así y que no quieran volver a saber nada de esta. En realidad, sus sonatas de madurez son tan virtuosas que algunos musicólogos afirman que Clementi fue el que inventó el virtuosismo tal y como lo conocemos.
A lo anterior añadan los cambios en los gustos musicales provocados por la entrada en escena del Romanticismo, el que estuviese activo en la misma época que Haydn, Mozart y Beethoven llevó a que terminase eclipsado, el problema, ya mencionado, que experimentaron los compositores cosmopolitas (Clementi era un italiano que residía en Londres y se fue de gira por toda Europa) y que la gente se haya tomado muy a pecho ciertos comentarios despectivos que Mozart hizo sobre él en su correspondencia.
La reputación de Clementi fue languideciendo a lo largo del siglo XIX hasta que terminó en su estado actual. Y no toda su producción se conserva igual de bien: se piensa que compuso algo más de veinte sinfonías, pero en el presente sólo existen seis y estas fueron reconstruidas de diversos borradores (si las escuchan y les parecen desiguales, esa es la razón).
El resto de su obra sólo empezaría a ser rescatada del olvido gracias a Vladimir Horowitz, quien se había encariñado con ella. Otros pianistas pronto siguieron su ejemplo.
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con estas sonatas…
Categorías a las que pertenece: Celebridades locales.
¿En qué país es famoso?: Rusia y Ucrania.
¿Quién es?: En la Rusia del siglo XVIII hubo un grupo de compositores conocidos como los “Tres de Oro”; figuras fundamentales en la historia de la música tanto rusa como ucraniana. Los tres nacieron en lo que hoy en día es Ucrania; pero ese territorio, en la época, formaba parte del Imperio Ruso y pasaron la mayor parte de sus carreras en la corte imperial rusa, que es por lo que los dos países los reclaman. Los tres, aunque también trabajaron en otros géneros como la ópera y la música instrumental, donde fueron más prolíficos, influyentes y famosos fue en el campo de la música coral litúrgica. Los tres están entre los primeros compositores rusos en atraer atención a nivel internacional. De estos tres, posiblemente el más importante (llegando a ser comparado con Palestrina), del que se tiene más información biográfica y que su obra es la mejor preservada[1] es Dmitri Bortnianski. Los otros dos son Artemy Vedel (1767-1808)[2] y Maxim Berezovsky (¿alrededor de 1745? - 1777)[3].
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Pues, evidentemente, con la parte más accesible de su producción…
Categorías a las que pertenece: Glorias olvidadas.
La Gloria: Este compositor y pianista fue famoso y tremendamente influyente; en el reino del lied se le considera un precursor de Schubert, sus obras que incluyen el piano ayudaron a avanzar el idioma de ese instrumento y muchos piensan que sus sinfonías influenciaron a Beethoven (lo cual no es sorpresa, pues el Maestro de Bonn era admirador de Sterkel). También fue muy prolífico: sus más de 700 obras incluyen 400 canciones en italiano y alemán, 24 sinfonías, 6 conciertos para piano, 2 oberturas para orquesta, al menos una ópera y numerosas obras de cámara y para piano solo.
¿Qué salió mal?: Pues una mezcla entre el problema con el Clasicismo tardío y el hecho de que Sterkel era sacerdote (y de los que se toman en serio ese papel), lo cual quiere decir que no hay anécdotas jugosas con las cuales enganchar al aficionado. La mayor parte de la obra de Sterkel sigue sin estudiar y catalogar.
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con este puñado de piezas…
Categorías a las que pertenece: Glorias olvidadas.
La Gloria: No crean nada que hayan creído aprender sobre este compositor viendo Amadeus (1984); esa película tenía tanto que ver con los Mozart y Salieri históricos como Viaje a las Estrellas con el trabajo en la vida real de la NASA.
El verdadero Antonio Salieri fue uno de los compositores más famosos y exitosos de la Europa de su época y una figura importante e influyente en el desarrollo de la ópera (el género al que dedicó sus mayores esfuerzos). Discípulo de Florian Leopold Gassmann y protegido de Christoph Willibald Gluck y el emperador José II, firmó 37 óperas y dos Singspiels en tres idiomas a las que no les faltan críticos que las consideran musical y temáticamente adelantadas a su era y pasó la mayor parte de su vida adulta y su carrera en Viena. Aparte de estas, también compuso más de cien obras corales litúrgicas y vocales seculares en los géneros más diversos, dos sinfonías, dos conciertos para piano, un concierto para órgano, un concierto para flauta, oboe y orquesta, un concierto triple para oboe, violín y violonchelo, un set de 26 variaciones basadas en “La folia di Spagna” (el más monumental set de variaciones orquestales anterior a las Variaciones sobre un tema de Haydn de Brahms), junto con ballets, música de cámara y otras piezas.
Y la personalidad de Salieri no era nada como lo que se vio en esa película: la mayoría de sus biógrafos lo describen como un hombre generoso, amable, honorable, carismático, ingenioso y que no le hacía ascos al humor autodespectivo. Sin embargo, seguía siendo capaz de portarse en forma arrogante y temperamental; en una ocasión, Salieri amenazó con expulsar a los músicos de la Sociedad Tonkünstler que habían faltado a su concierto benéfico anual a favor de las viudas y los huérfanos para tocar en el evento donde Beethoven estrenó su cuarto concierto para piano y sus sinfonías quinta y sexta (vale la pena señalar que el pleito entre ambos compositores fue muy breve).
¿Qué salió mal?: Los cambios en los gustos musicales de su era tuvieron mucho que ver con que Salieri cayera en el olvido; cuando se retiró de la música para los escenarios en 1804, reconoció que los estilos artísticos habían cambiado y que sentía que ya no tenía la capacidad creativa para adaptarse o el deseo emocional de continuar. Tras su retirada de los escenarios, Salieri siguió estando muy activo como maestro de capilla (componiendo obras corales litúrgicas y seculares y piezas didácticas) y como profesor. Entre sus estudiantes se cuentan a Liszt, Schubert, Beethoven, Eberl, Hummel, Meyerbeer, Czerny, Cartellieri y Franz Xaver Mozart. Con la excepción de los hijos de familias aristocráticas, Salieri no les cobraba las clases a sus estudiantes.
Pero también hubo razones políticas para esto; Salieri siempre siguió ideas políticas bastante progresistas para su época y no tenía miedo de incluirlas en su música: su Tarare (1787) hablaba sobre derrocar déspotas, Il mondo alla rovescia (1795) trataba sobre la inversión de los papeles de género y su última obra para los escenarios, el Singspiel Die Neger (1804), expresaba sus ideas en pro de la abolición de la esclavitud e incluía una subtrama sobre una criada blanca teniendo un romance con un esclavo negro. Esto no le granjeó, tras la muerte de su patrono José II, el favor de sus sucesores y lo llevó al desencanto cuando la Revolución Francesa degeneró en una orgía de excesos y Austria fue invadida por el Imperio napoleónico. Y, con el ascenso de los nacionalismos en el siglo XIX, compositores cosmopolitas como Salieri (un italiano que vivió en Viena y se fue de gira por numerosas ciudades europeas importantes) ya no eran bien vistos.
Pero, evidentemente, lo que más afectó a la reputación de Salieri fue el mito de que él envenenó a Mozart. Este surge de que en cartas de Mozart y su padre echan la culpa a cábalas de italianos lideradas por Salieri que ponían obstáculos para que el genio de Salzburgo no obtuviera ciertos puestos o no pudiese representar sus óperas, llegando hasta a acusar de plagio al compositor italiano. También, se dice que Mozart, en su lecho de muerte, se obsesionó con la idea de que había sido envenenado y que, en sus momentos finales de vida, Salieri, ciego y loco por la sífilis, confesó haberlo asesinado…
Ningún biógrafo serio de estos dos compositores da ningún crédito a esa historia.
En el clan Mozart parecen haber tenido cierta inclinación hacia la paranoia: explicaban los fracasos profesionales con conspiraciones en contra de ellos. Salieri, quien le ganó puestos y encargos importantes a Mozart, así como el favor del emperador José II, evidentemente no iba a tener su simpatía, lo cual era empeorado por el hecho que los compositores italianos, como Salieri, eran preferidos por los nobles en Viena por sobre los compositores austriacos, como los Mozart. Pero Salieri estaba en París en el momento en que se supone que estaba conspirando para evitar que las óperas de Mozart fuesen representadas… y, aunque hubo momentos en que Salieri pudo haber ayudado a Mozart en su carrera y no lo hizo, también hubo periodos en los que ambos compositores parecen haberse apoyado el uno al otro: hubo varias ocasiones en las que Salieri promovió la música de Mozart por encima de la suya propia, ambos músicos colaboraron en la composición de la cantata Per la recuperate salute di Ofelia y, en su última carta conocida, el genio de Salzburgo parece estar muy entusiasmado con la calurosa aprobación que Salieri le dio a La Flauta Mágica. Además, Salieri, junto al protegido de Mozart, J. N. Hummel, educaron al hijo de Mozart, Franz Xaver Mozart, y el compositor italiano lo ayudó a conseguir un puesto en la corte.
Que la relación entre los dos músicos fue muy compleja, vamos. Y un musicólogo hasta llegó a afirmar que su rivalidad fue fructífera para ambos pues provocó que las obras de ambos compositores impactaran entre sí de formas positivas.
Nadie tiene la menor idea de donde viene el rumor de que Salieri confesó haber envenenado a Mozart. Y, aunque realmente hubiese hecho esa confesión, no olviden que en ese momento el compositor italiano padecía de demencia.
La obra de Salieri lentamente desapareció del repertorio entre 1800 y 1868. Después de esa fecha fue revivida en muy pocas ocasiones hasta que, irónicamente, el ya mencionado filme Amadeus resucitó el interés en su figura.
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con la ya mencionada ópera Tarare…
Categorías a las que pertenece: Compositores de culto.
¿Quién es?: Fue un virtuoso del contrabajo (una palabra que aquí significa “violón bajo de cinco cuerdas”) que viajó extensamente por las ciudades alemanas y del norte de Italia y al que se le atribuye el haber elevado ese instrumento a algo más que un simple acompañamiento del violonchelo; tal vez haya sido el más grande virtuoso para ese instrumento, pues muchas de sus composiciones para este se consideran casi imposibles de tocar. También fue un compositor prolífico que ocupó puestos importantes en varias cortes de su época y firmó al menos 44 sinfonías y 30 conciertos (18 de estos para su instrumento), a los que hay que sumar sonatas, rondos y danzas, cantatas, obras corales, arias y música de cámara; la gran mayoría de su producción sigue sin catalogar.
¿Por qué no es más famoso?: Al problema con el Clasicismo tardío hay que sumar el que fuese famoso como virtuoso, lo que eclipsó su obra como compositor.
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Escuchen… escuchen…
Categorías a las que pertenece: Glorias olvidadas.
La Gloria: En su época, la fama, éxito y reputación de Kozeluch rivalizaron con los Haydn y Mozart. Compuso música para fortepiano antes que los dos compositores mencionados y es un precursor de Beethoven y Schubert. Fue un compositor increíblemente prolífico en casi cada género conocido en su era, dejando unas 400 obras, comprendiendo unas 30 sinfonías, 22 conciertos para piano (incluyendo uno para piano a cuatro manos, considerado uno de los mejores ejemplos de ese género poco difundido), dos conciertos para clarinete, 24 sonatas para violín, 63 tríos para piano, seis cuartetos de cuerdas, dos oratorios, nueve cantatas y muchas más. Y, ojo, estas son sólo las que han sobrevivido: las partes de su producción en peor forma son su música coral y su música para los escenarios; de esta última sólo queda una ópera.
¿Qué salió mal?: Tras su muerte, Kozeluch cayó en el olvido casi de inmediato. Esto no se debió sólo al problema con el Clasicismo tardío, sino que podría afirmarse que esto es algo que el mismo Kozeluch se buscó.
El compositor bohemio desarrolló una personalidad snob y desagradable: se decía con frecuencia (ya en su era) que lo consumía la envidia hacia Haydn y se autoproclamó el rival y crítico de Mozart. El genio de Salzburgo y Beethoven no soportaban la mención de su nombre y entre los musicólogos, por lo general, se acepta que nada dañó la reputación de Kozeluch más, tanto en vida como tras su muerte, que sus críticas de Mozart.
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con su oratorio Moisè in Egitto…
¿Alguna vez se preguntaron por qué es que los únicos compositores del Clasicismo que la inmensa mayoría de las personas puede nombrar son Haydn, Mozart y Beethoven? Esto no se debió sólo a que todos los demás músicos fueron eclipsados por estos tres Maestros (lo que empeoraba si trabajaron en la misma área geográfica que ellos), sino que, en su época, todos seguían tan al pie de la letra los modelos de Haydn y/o de Mozart que no es de extrañar que dicho eclipse haya sucedido.
Categorías a las que pertenece: Glorias olvidadas.
La Gloria: A Saint-Georges se lo ha llamado el primer compositor de raza negra en la historia de la música clásica occidental. Esto no es cierto. Pero el verdadero primer lugar sólo compuso trece minués y un puñado de otras danzas populares, lo cual difícilmente justifica una entrada en este blog[1].
Hijo ilegítimo del dueño de una plantación en la isla caribeña de Guadalupe y de una esclava de origen senegalés, Saint-Georges creció para convertirse en uno de los grandes virtuosos del violín de su era y en un exitoso compositor de seis óperas y otra música para los escenarios, sinfonías, sinfonías concertantes, conciertos para violín, música de cámara, un adagio para piano y música vocal. Conoció y entabló amistad con varios compositores, los más notables siendo Salieri, Gossec (quien tal vez fue su profesor de composición), Gretry, Mozart y Gluck. Fue quien encargó e interpretó las Sinfonías de París de Haydn.
Además de lo anterior, fue muy solicitado como hombre de sociedad (llegando a convertirse en uno de los protegidos de la reina María Antonieta), fue un campeón de esgrima (a los 17 años ya era capaz de vencer a casi cada contrincante suyo) y de boxeo y, con el estallido de la Revolución Francesa, sirvió como coronel en la Legión de St.-Georges, el primer regimiento formado exclusivamente por hombres de raza negra en la historia de Europa, el cual luchó por la Primera República Francesa.
Trágicamente, por haber sido uno de los favoritos de la reina, tuvo que pasar 18 meses en prisión y, tras ser liberado, tuvo una vida muy azarosa antes de morir cinco años después por una infección de la vejiga que se negaba a admitir, la cual degeneró en gangrena.
¿Qué salió mal?: Pues lo evidente…
Además, también hay que considerar que, como en el caso de Mariana Martínez, se trata de un compositor tremendamente conservador. Y que partes de su obra no se encuentran en buena forma por haber tenido que atravesar la Revolución Francesa: de sus seis óperas, sólo una ha sobrevivido intacta. Y el apodo que le dan, “el Mozart negro”, no es muy adecuado: su estilo musical no tiene nada que ver con el del compositor austriaco, sino que se inserta completamente dentro del Clasicismo francés.
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Escuchen… escuchen…
Notas:
[1] No obstante, debo señalar que Ignatius Sancho tuvo una biografia bastante interesante y les recomiendo mucho que la lean. A propósito, hay un compositor incluso anterior a Sancho, pero, en este caso, no se sabe con seguridad si tenía ascendencia africana o no.
Categorías a las que pertenece: Glorias olvidadas.
La Gloria: Probablemente fue la compositora más importante del Clasicismo.
Ella se encontró en una situación tremendamente afortunada: su padre fue amigo desde su juventud de Metastasio y, cuando este último fue nombrado Poeta Laureado del Imperio, residió junto a la familia Martínez por el resto de su vida. El poeta se encargó de la educación de los niños Martínez (cuatro varones y dos niñas) y, a la muerte de su amigo, los ayudó en sus carreras. Mariana recibió una educación que iba mucho más allá de la que las señoritas de su época recibían normalmente y, en cuanto dio muestras de talento musical, Metastasio usó sus contactos para asegurarse que tuviese la mejor formación musical posible: recibió clases de teclado con Haydn (por entonces un joven compositor que buscaba hacerse un nombre y residía en el ático frío y lleno de goteras del edificio donde vivían los Martínez y Metastasio), de canto con Nicola Porpora (quien también fue profesor de Haydn y también residía en el mismo edificio) y de composición con Johann Adolf Hasse y Giuseppe Bonno, compositor de la corte imperial (a los cuales ella conectaría con Haydn). Como recompensa por sus desvelos, Martínez y su hermana cuidaron de Metastasio en sus años finales y él dejó a los hermanos Martínez sumas cuantiosas por herencia.
También hay que considerar otros factores, como el que su madre proviniese de una familia adinerada o que su hermano Joseph (o Giuseppe) adquiriera una patente de nobleza para su familia por sus servicios al Imperio (de ahí el “von” en la segunda versión de su apellido).
Ya en su niñez actuó para la corte imperial, tanto cantando como tocando el teclado. Su nombre y música fueron conocidos a lo largo y ancho de Europa, sin estar relacionada formalmente a ninguna corte, y fue la primera mujer admitida en la Accademia Filarmonica di Bologna en 1773. Su hermana y ella organizaban eventos musicales semanales en su hogar que atraían a muchos invitados distinguidos, incluyendo a Haydn y a Mozart, quien compuso sus sonatas para piano a cuatro manos para tocarlas junto a Mariana.
A pesar de estar entre las solteras más elegibles de su época, su hermana y ella nunca se casarían y, en sus años finales, dirigieron una escuela de canto para señoritas de la que saldrían muchas cantantes famosas.
¡A propósito!, si se estaban preguntando de donde salió esta austriaca con nombre español: su abuelo paterno fue un soldado español que se estableció en Nápoles. Su padre siguió primero una carrera como soldado, también, antes de convertiste en “maestro di camera” del nuncio papal en el Imperio Austriaco.
¿Qué salió mal?: Pues una mezcla entre el meme…
…y el que casi toda su obra se haya perdido para siempre…
De sus más de 200 composiciones sólo sobreviven dos oratorios, cuatro misas, seis motetes, tres letanías, cantatas tanto litúrgicas como seculares, tres sonatas para teclado (de las 31 que se asume que compuso), tres conciertos para teclado (de los doce que compuso) y una sinfonía (la primera compuesta por una mujer).
Aunque hay que reconocer que también tuvo que ver el que fuese una compositora tremendamente conservadora: siguió aferrada a estilos musicales que ya en su época eran considerados muy anticuados en un momento en el que la Primera Escuela de Viena revolucionó la música (por ejemplo: siguió componiendo para el clavecín mientras el piano conquistaba Europa).
¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con su Dixit Dominus (1773)…