sábado, 11 de noviembre de 2023

Charles-Marie Widor (1844 - 1937)


Categorías a las que pertenece: One-hit-wonders que hicieron mucho más.

¿Por qué piezas es famoso?: Por sus diez Sinfonías para Órgano…


…de las cuales hay muchas grabaciones allá afuera, aunque, en realidad, la pieza verdaderamente famosa es la tocata de su Quinta Sinfonía para Órgano, la cual es muy usada en bodas y es tocada en la Misa de Medianoche de Navidad en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

¿Por qué no tuvo más éxitos?: Widor fue el gran renovador de la escuela francesa del órgano y fue uno de los primeros músicos en llamar “sinfonía” a una pieza para un instrumento solo… y allí está el problema: sus Sinfonías para Órgano eclipsaron a todo el resto de su producción, la cual comprende no sólo muchas otras obras para ese instrumento sino también música para los escenarios (cuatro óperas, un ballet y una música incidental), música orquestal, música de cámara, música para piano solo, canciones y música coral, la mayoría de las cuales, en las raras ocasiones que son revividas, tienden a ser cálidamente recibidas por los críticos.

Pero tampoco ayudó que, hasta el final de su vida (ver la fecha de su muerte), Widor siguiese aferrado al Romanticismo.

Widor también tuvo montones de estudiantes famosos, tanto organistas como compositores, incluyendo a Darius Milhaud.

¿Qué más hay para escuchar?: Pueden continuar con su Symphonie antique (1911) para cantantes solistas, coro, orquesta y órgano…

domingo, 5 de noviembre de 2023

Miguel Marqués (1843 - 1918)


Categorías a las que pertenece: Celebridades locales, One-hit-wonders que hicieron mucho más, Glorias olvidadas.

¿En qué país es famoso?: España.

¿Quién es?: Bautizado con el superelegante nombre completo de Pedro Miguel Juan Buenaventura Bernardino Marqués y García, este mallorquín fue hijo de un modesto chocolatero.

A la edad de cuatro ya mostraba un inusual talento musical y a la de once ya tocaba el violín en la compañía de ópera de Palma de Mallorca, para la cual escribió una Fantasía para violín que disfrutó de un notable éxito. Debido a esto sus parientes, amigos y conocidos reunieron la suma para que se marchara en 1859 para estudiar violín en el Conservatorio de París, donde tuvo como profesor de violín a Joseph Massart y de armonía a François Bazin. En las veladas en casa de Massart conoció a Rossini y a Berlioz y este último lo aceptó como discípulo de Instrumentación y Estética musical.

Tras volver a Mallorca en 1863 para cumplir con el servicio militar, en 1866 se estableció en Madrid, donde estudió con, entre otros, Emilio Arrieta como su maestro de Composición, aunque surgieron dificultades personales entre ambos (Arrieta lo llamaba “gazza ladra”, “urraca ladrona”, por considerarlo un plagiario).

Desde 1878 fue inspector de las Escuelas Nacionales de Música. También enseñó canto en la escuela de niñas de la Inclusa en Madrid y publicó un manual para profesores de violín, un método elemental de violín, una antología de piezas de piano fáciles para niños y algunos libros filosóficos. Ingresó como violinista en la orquesta de la Sociedad de Conciertos en 1867 y allí estuvo hasta 1887, aunque también participó en la del Teatro de la Zarzuela y en la del Teatro Real. En septiembre de 1875 fue nombrado director de la orquesta del Teatro Apolo.

Fue uno de los iniciadores del sinfonismo español y llegó a estrenar cinco sinfonías en la Sociedad de Conciertos, la tercera en especial con enorme éxito, la única que vio impresa en vida e interpretada también en el extranjero (por ejemplo, Levy la dirigió en Múnich). No obstante, sus obras fueron más populares con los otros compositores y con los críticos pues el ambiente musical español de la época no permitía a los músicos ganarse la vida con nada que no fuesen zarzuelas, por lo que Marqués decidió probar suerte en el género.

Sus primeros intentos, dentro del área de la zarzuela grande, a la que intentó acercar a la ópera francesa, no tuvieron mucho éxito, pero, tras la buena acogida de Justos por pecadores (1872), eventualmente firmó su más grande triunfo, tanto en vida como después de su muerte, El anillo de hierro (1878)…

…la cual debí haber incluido allá arriba, pero creo que no está completa en YouTube (siéntanse libres de buscarla). Se anotó varios éxitos más y desde 1889 se pasó a la zarzuela chica. Escribió algo menos de 50 zarzuelas.

La razón por la que no lo incluí en mi especial de compositores de zarzuelas es porque, ya antes de dedicarse a la música escénica, Marqués tuvo una carrera musical bien establecida, si bien no muy destacable en términos de fama y fortuna, trabajó con muchos otros géneros (fue autor de 114 obras, incluyendo música incidental, orquestal, de cámara, instrumental, vocal y coral) y su mayor influencia musical no sería, como ya se mencionó, en la zarzuela sino la sinfonía.

Debido a la muerte prematura de su hija, el dinero que le generaron sus zarzuelas, una muy cuantiosa herencia recibida de un pariente en América y el recibir la Cruz de Carlos III de Alfonso XII, decide retirarse a Mallorca. Esto le dio la libertad de componer lo que le venía en gana, pero también provocó que toda su producción cayera en el olvido, con la excepción de montones de números musicales de El anillo de hierro, pues sus nuevas obras nunca salieron del ámbito más local imaginable. Es posible que en 1906 estableciera contacto en Mallorca con alguien que tenía sus mismas heterodoxas preocupaciones religiosas: Rubén Darío.

¿Qué más hay para escuchar?: ¿Qué otra cosa voy a recomendar hoy? Pues sus sinfonías, que gente en internet me repite una y otra vez que están al mismo nivel que cualquier cosa firmada en Alemania en la misma época…





martes, 12 de septiembre de 2023

Curiosidades históricas: Ernest Reyer (1823 - 1909)


¿A qué categorías habría pertenecido?: Compositores de culto.

¿Quién es?: Muchos de los contemporáneos de Reyer lo veían como un compositor serio e innovador, con un pronunciado gusto por el exotismo (como se verá dentro de poco) y que seguía su propio camino sin cortejar el favor del público. Su estilo musical era muy deudor de Berlioz, quien fue su mentor y amigo personal y llegó a acompañarlo en su lecho de muerte. Berlioz, a su vez, lo veía como su heredero artístico y su sucesor oficial: cuando Reyer sucedió a Berlioz como miembro de la Académie des Beaux-Arts, Berlioz cedió a Reyer su espada y casaca de Académico. También fue un campeón de la obra de Richard Wagner, otro de sus héroes musicales, en Francia en la época en la que su música era vista con sospecha en la nación gala (aunque odió el culto a Wagner).

¿Por qué no es más famoso?: En primer lugar, su tozuda negativa a darle concesiones a los gustos del público parisino lo metió en problemas, como también le sucedía a Berlioz. Su primera ópera fue una comedia sentimental de un acto ambientada en Alemania, Maître Wolfram (1854); cuando su editor le dijo que, si le cortaba los coros, la ópera conseguiría al menos cien representaciones, Reyer se dio media vuelta y buscó otro lugar donde estrenar su obra.

Pero también hubo razones políticas: de sus siguientes obras para los escenarios, el ballet Sacountalà (1858; inspirado en una obra teatral del escritor en sánscrito clásico del siglo IV d. de C. Kālidāsa) fue un éxito y la ópera La statue (1861; basada en un relato de Las Mil y Una Noches) fue otro aún mayor (se dice que lo fue tanto como el Faust de Gounod y era amada por Bizet y Massenet). Su siguiente ópera, Erostrate (1862; ambientada en la Antigüedad Clásica) se estrenó en Baden-Baden y fue un éxito tan grande que le consiguió la distinción del Águila Roja de parte de la reina de Prusia, entregada por Meyerbeer como intermediario… y eso fue una sentencia de muerte para su carrera en Francia pues, por esa época, los franceses veían con cada vez más sospecha a los alemanes y, tras los eventos de la Guerra Francoprusiana, se volvió casi imposible para él conseguir que sus obras fuesen estrenadas tanto en la nación gala como en la germánica (por ser francés). Tuvo que ganarse la vida como crítico y periodista musical, director de orquesta y bibliotecario en la Académie de musique.

Reyer finalmente encontraría la gloria al final de su vida con las óperas Sigurd (1884; inspirada en las mitologías nórdica y germánica[1]) y Salammbô (1890; adaptada de la novela homónima de Flaubert, quien fue amigo de Reyer[2] y dio su bendición y los derechos exclusivos para la adaptación), las cuales necesitarían años para lograr ser estrenadas pero se convertirían en éxitos mayúsculos tanto con los críticos como con el público y fueron de las últimas grandes óperas francesas en ser verdaderamente importantes tanto desde el punto de vista artístico como desde el comercial. Curiosamente, Salammbô es más wagneriana que Sigurd, la cual es más deudora de Les Troyens y Benvenuto Cellini de Berlioz. A pesar de su inmensa popularidad en su tiempo, Sigurd desapareció de los escenarios tras la Primera Guerra Mundial y Salammbô salió del repertorio en 1943, víctimas de muchos de los mismos factores que afectaron a las grandes óperas de Meyerbeer y Halévy. Desde esas fechas, las representaciones de Sigurd han sido extremadamente esporádicas, pero, aun así, es la ópera más representada de Reyer.

¿Por qué no está en una de las secciones principales?: Esto tiene que ver con que Reyer sea un compositor tan oscuro. La única de sus obras que es de fácil acceso es su oda sinfónica Le Sélam (1850; también inspirada por Las Mil y Una Noches), la cual puso su nombre en el mapa, pero estoy de acuerdo con los que se quejan que es una pieza muy menor (me parece inferior a Le Dèsert). Pero, si desean escucharla, den clic en este link.

Sus supuestas obras maestras, Sigurd y Salammbô, no pueden ser evaluadas con justicia: aunque hay grabaciones de estas en YouTube, estas son de versiones tremendamente resumidas y recortadas, que convierten la clase de grandes óperas que superan las cuatro horas de duración en producciones de dos horas y media. Y las omisiones no son poca cosa: escenas importantísimas, que sirven para desarrollar personajes, hacer avanzar y darle sentido a la trama y un largo etcétera brillan por su ausencia.  Añadan el que la de Salammbô sea una grabación en vivo no muy buena de 2008 y el que estas sean la clase de grandes óperas que no sólo buscan deslumbrar al público con su música sino también con sus escenografías de inmensa escala y su profusión de efectos especiales, lo cual hace que cualquier cosa que sea sólo una grabación sea insuficiente para juzgar su valor y yo no trabajo con esta clase de material.

Por último, no sé ustedes, pero yo encuentro un tanto sospechoso que varias de las críticas positivas escritas por sus contemporáneos sean obra de gente que da la casualidad que eran amigos personales de Reyer.

Esta es la primera vez que escribo sobre un compositor y no pongo también en la entrada música para recomendarles y espero que sea la última.

Notas:

[1] Jejeje, ¿pensaban que Wagner era el único que compuso óperas basadas en las mitologías nórdica y germánica? ¡PUES NO ES CIERTO! Lo que pasa es que las suyas son las únicas que han permanecido en el repertorio.

[2] Flaubert no fue su único amigo famoso: también fue amigo de Théophile Gautier, Baudelaire, Gérard de Nerval y Heinrich Heine.

domingo, 10 de septiembre de 2023

Mykola Lýsenko (1842 - 1912)


Categorías a las que pertenece: Celebridades locales.

¿En qué país es famoso?: Ucrania.

¿Quién es?: Este señor es conocido como “el padre de la música ucraniana” y fue una figura importante del renacimiento nacional ucraniano al fundar coros por toda la campiña ucraniana, fundar una academia musical que era un punto de reunión para intelectuales, poetas y músicos e insistir en promover la cultura y el uso de la lengua ucraniana en una época en la que los oficiales de la Rusia imperial estaban suprimiéndolas activamente, llegando a pasar tiempo en prisión por sus actividades nacionalistas. Estudió piano con Carl Reinecke, composición y teoría con Ernst Richter y orquestación con Rimski-Kórsakov.

Logró fundar la escuela nacional de su país al combinar su estilo personal (fuertemente influenciado por Chopin y Liszt) con la influencia de sus estudios de la música folclórica ucraniana. De hecho, a la hora de incorporar la música folclórica en la música clásica occidental, llegó mucho más lejos que cualquier otro compositor del siglo XIX y de una forma que lo convierte en un precursor de Bartók. Compuso principalmente música para piano y canciones (133), aunque también firmó óperas, música orquestal, de cámara y coral. También arregló unas 500 canciones folclóricas ucranianas para diversas fuerzas, incluyendo voz y piano, coro y piano y coro a capela.

¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Escuchen estas pocas piezas de su música para piano, que es la parte más accesible de su producción fuera de Ucrania (la última es la versión orquestal de una de dichas piezas)…




lunes, 4 de septiembre de 2023

Curiosidades históricas: Max Bruch (1838 - 1920)


¿A qué categorías habría pertenecido?: One-hit-wonders que hicieron mucho más, Compositores de culto.

¿Por qué piezas es famoso?: A Bruch le ha ido mucho mejor que al promedio en mi sección de “One-hit-wonders”. Su primer concierto para violín (1868) es uno de los conciertos románticos para violín más populares:


También están bastante difundidas su Fantasía escocesa (1880):


…y las Variaciones sobre el Kol Nidre (1881):


También se reviven de cuando en cuando sus Ocho piezas para clarinete, viola y piano (1910):


¿Por qué no tuvo más éxitos?: En primer lugar, porque su música era demasiado anticuada; estudió composición con Ferdinand Hiller y piano (un instrumento que odiaba) con Reinecke y firmó más de 200 piezas en los géneros más diversos en un estilo muy deudor de Mendelssohn y Schumann. El problema con esto es que comenzó su carrera en la época de la rivalidad entre el Clasicismo Romántico de Brahms y la Nueva Escuela de Liszt y Wagner (a la que Bruch se opuso). Y seguiría aferrado a ese estilo musical hasta el fin de sus días… ¡y eso que murió en 1920! ¡Ocho años después que Schönberg estrenara su Pierrot lunaire! A pesar de que varias obras suyas llegaron a ser muy exitosas comercialmente y consiguió muchos puestos importantes como director de orquesta y profesor (sus estudiantes más famosos son Respighi y Vaughan Williams), nunca logró conseguir una serie de éxitos consistente y ese conservadurismo artístico puso a los críticos musicales en su contra.

En segundo lugar, fue totalmente eclipsado por Brahms. Bruch estaba consciente de esto y no estaba feliz con esa situación: en una entrevista que concedió a un crítico musical estadounidense en 1907, dijo “cuando pase el tiempo, [Brahms] será más apreciado, mientras que la mayoría de mis obras será más y más ignorada. Cincuenta años de aquí en adelante él emergerá como uno de los compositores supremamente grandes de todos los tiempos, mientras que yo seré recordado principalmente por haber escrito mi Concierto para Violín en Sol Menor”. ¡Y se le cumplió la predicción!…

…lo que nos lleva al siguiente motivo en la lista: la inmensa popularidad de su primer concierto para violín eclipsó a todo el resto de su catálogo. Bruch también estaba consciente de esto y tampoco lo hacía feliz[1]: cuenta la leyenda que llegó a odiar tanto a su famoso concierto que, una vez que visitó Roma y en la habitación de su hotel se empezó a escuchar una versión para órgano de dicha pieza, su reacción fue salir huyendo como alma que lleva el diablo.

Aunque en vida logró hacerse de cierta reputación como compositor de obras corales seculares en gran escala, estas se dejaron de escuchar fuera de Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Más tarde, la popularidad de sus Variaciones sobre el Kol Nidre lo metió en problemas: por componer una obra basada en un tema abiertamente judío (el Kol Nidre es un cántico que abre el servicio judío askenazi del Yom Kipur y la pieza está dedicada a la comunidad judía de Liverpool) su música fue prohibida por los Nazis por ser considerado un “posible judío” (no hay ninguna evidencia de que Bruch haya tenido algún ancestro judío) y, durante muchos años, su obra desapareció de los países de habla alemana.

¿Por qué no está en una de las secciones principales?: Porque mucha de la música de Bruch tiene poco valor. Por ejemplo, y otros estarán en desacuerdo conmigo, sus sinfonías me parece que dejan mucho que desear.

¿Qué más hay para escuchar?: Aunque Bruch no acertaba a menudo, cuando acertaba, acertaba a lo grande, y el campo donde acertaba más a menudo era en las obras concertantes para su instrumento favorito, el violín. Escuchen su tercer concierto para violín (1891):


…sus otras piezas concertantes para violín y orquesta:






…y su Octeto (1920):


Notas:

[1] De hecho, él tenía muchas cosas que decir acerca de todo lo que no le gustaba; Bruch era infame por su personalidad cascarrabias.

domingo, 3 de septiembre de 2023

Josef Rheinberger (1839 - 1901)


Categorías a las que pertenece: Compositores de culto.

¿Quién es?: Nacido en el diminuto principado de Liechtenstein (tal vez la más importante figura musical producida por esa microscópica nación[1]) y pasando casi toda su vida en Múnich, fue un niño prodigio que ya a la edad de siete años servía como organista en la iglesia de Vaduz (su ciudad natal), su primera composición (una misa para tres voces) fue estrenada al año siguiente, tenía sólo once cuando se mudó a Múnich y doce cuando se enroló en su conservatorio. Era un organista virtuoso, pero su carrera como intérprete terminó cuando una enfermedad afectó permanentemente su mano derecha.

Fue uno de los profesores de composición más prestigiosos de su era: Hans von Bülow afirmaba que Rheinberger no tenía rival como profesor de composición en Alemania o cerca de esta. Entre sus más de 600 estudiantes se cuentan los estadounidenses Horatio Parker, William Berwald, George Whitefield Chadwick, Bruno Klein, Sidney Homer y Henry Holden Huss, el italiano Ermanno Wolf-Ferrari, el serbio Stevan Stojanovic Mokranjac y los alemanes Engelbert Humperdinck, Richard Strauss, Ludwig Thuille y Wilhelm Furtwängler. También fue un dedicado investigador y campeón de la música antigua, particularmente la de teclado.

Rheinberger fue una de las pocas figuras musicales prominentes de su era en evitar exitosamente el debate Wagner/Brahms y en el proceso mantener contactos cercanos y fructíferos con compositores de ambos campos. Aunque en su propia música estaba mucho más cerca de Brahms, sin embargo, reconoció y promovió la música de Liszt, de Wagner y de muchos otros.

Firmó unas 200 composiciones con números de opus (y unas cien antes de publicar su opus 1). Las influencias de su estilo incluyen a Brahms, Schumann, Mendelssohn, Schubert, Beethoven, Mozart, Haydn y J. S. Bach. Su reputación se basa en su música litúrgica, tanto la de órgano como la coral, que es donde obtenía sus mejores resultados. De la primera, sus 20 sonatas para órgano son consideradas sus obras maestras y una vez fueron declaradas la más valiosa adición a la música para órgano desde los tiempos de Mendelssohn; la segunda incluye doce o catorce misas (dependiendo de la fuente), tres Réquiems y dos Stábat Máter. Pero el resto de su producción no está exenta de valor; también firmó música para los escenarios (dos óperas, tres Singspiele y dos piezas de música incidental), música orquestal (incluyendo dos sinfonías), música de cámara, música para piano, música coral secular y lieder.

¿Por qué no es más famoso?: Esto es el resultado de ir a contracorriente de los desarrollos musicales de su tiempo; en una era en la que el Romanticismo se iba volviendo cada vez más y más apasionado, Rheinberger no sólo deliberadamente trabajó un estilo que tenía más que ver con la contención emocional del Clasicismo, sino que toda su visión y actitud ante la música eran más propias de la época de Johann Sebastian Bach que de la suya.

¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Pues empezando con sus supuestas obras maestras. Den clic aquí y podrán escuchar sus ya mencionadas sonatas para órgano completas. Y para su música coral litúrgica, aquí tienen un par de sus motetes:



Notas:

[1] Tampoco es que sea tan difícil; parece que ese paisito sólo lo produjo a él y a uno que nació en 1964.

domingo, 27 de agosto de 2023

Curiosidades históricas: Gran quinteto en do menor (1858)


¿Quién lo compuso?: Giovanni Bottesini (1821 – 1889).


¿A qué categorías habría pertenecido?: Compositores de culto.

¿Quién es?: Sperger, Dragonetti[1] y este músico (que llegó a ser conocido como “el Paganini del contrabajo”) son los tres más grandes virtuosos del contrabajo de la historia y las tres más grandes influencias a la hora de definir la música para ese instrumento. Dio extensas giras por toda Europa, incluyendo las cortes de la reina Victoria, el zar Alejandro II de Rusia y Napoleón III, así como por Estados Unidos y Latinoamérica. Las piezas para su instrumento solo siguen formando parte del repertorio estándar de los recitales de contrabajo hasta el día de hoy (aunque hay que reconocer que esto también tiene que ver con que el repertorio de este instrumento no es particularmente grande).

Recibió sus primeras lecciones de música de su padre, quien era un talentoso clarinetista y compositor y una figura importante en la escena musical de Crema (su ciudad natal). Además, su tío tocaba el violín y sus tres hermanos también se convirtieron en músicos. Originalmente iba para violinista, pero eso no pudo ser: su padre le buscó un lugar en el Conservatorio de Milán, pero debido a la falta de dinero de la familia Bottesini, el joven Giovanni necesitaba una beca. Pero sólo había dos puestos disponibles: contrabajo y fagot. Él preparó una audición exitosa para la beca de contrabajo en cuestión de semanas y su destino quedó decidido.

Aparte de sus triunfos como virtuoso, Bottesini también fue un director de orquesta famoso: su mayor logro en esta faceta fue dirigir el estreno mundial de la Aida de Verdi (de quien fue un amigo de toda la vida[2]), aunque también tuvo puestos prestigiosos en París, Palermo, Buenos Aires, Aix-les-Bains, Ciudad de México (donde dirigió el estreno del Himno Nacional Mexicano), Barcelona, Madrid, Nápoles, Turín, Venecia, La Habana y Londres.

Firmó entre alrededor de 180 y más de 250 obras (dependiendo de que fuente consultes): escribió 48 obras para su instrumento (desde sus tres conciertos hasta piezas de salón y transcripciones), entre 10 y 14 óperas (dependiendo de la fuente), ballets, otra música orquestal, de cámara, para otros instrumentos, vocal y coral (incluyendo el oratorio devocional The Garden of Olivet y un Réquiem para conmemorar la muerte de su hermano).

¿Por qué no es más famoso?: Fue famoso como virtuoso de su instrumento y como director de orquesta, pero no como compositor. En vida, su mayor éxito fue la ópera Alì Babà (1870), cálidamente recibida tanto por la crítica como por el público en Londres, pero eso fue algo de una sola vez.

La primera razón, evidentemente, tiene que ver con que el contrabajo no sea el rey de la popularidad, por ponerlo de alguna manera (aunque, a juzgar por la gran cantidad de videos en YouTube de actuaciones en vivo, el instrumento sí tiene su público).

En segundo lugar, Bottesini, en cualquier cosa que no fuesen las innovaciones para su instrumento, era un músico muy anticuado: sus óperas y la música para su instrumento siguen los modelos de Rossini; para sus cuartetos de cuerdas y sus obras corales retrocedió aún más en el tiempo pues estas muestran la influencia de Haydn, Mozart y Beethoven, aunque también incluyen influencias más contemporáneas como Mendelssohn y Schumann.

También hay que considerar que, al menos según un crítico, Bottesini no ha sido tratado con justicia por la industria discográfica: la mayoría de las grabaciones de su música consisten de un pobre contrabajista que evidentemente no estaba preparado para el nivel del virtuosismo que sus piezas requieren “acompañado por un pianista de segunda o una orquesta provincial de tercera”.

Pero tampoco hay que olvidar que…

¿Por qué no está en una de las secciones principales?: …Bottesini era un compositor muy menor. La parte de su obra que peor ha envejecido es la música para su instrumento, precisamente porque sufría de un vicio común entre los virtuosos: firmar piezas que le dieran una oportunidad para lucirse en vez de cosas capaces de sostenerse por sus propios méritos. Y, no sé ustedes, pero a mí me parece muy sospechoso que los críticos que intentan reivindicar la obra de Bottesini lo hagan con discos que cambian la orquestación o que nos muestran un arreglo del intérprete del momento y no la obra original en sí. Lo triste es que él deseaba ser recordado como compositor más que en cualquiera de sus otras facetas.

Notas:

[1] Domenico Dragonetti (1763 – 1846) fue un contrabajista virtuoso y compositor de finales del Clasicismo, y posible Gloria olvidada, que mostró las posibilidades del instrumento de tal manera que animó a otros músicos, como Beethoven, a incluirlo en sus obras.

[2] También fue amigo de Mercadante.

jueves, 24 de agosto de 2023

Antônio Carlos Gomes (1836 - 1896)


Categorías a las que pertenece: Glorias olvidadas.

La Gloria: Ponchielli, Catalani y este compositor representan los tres nombres más importantes de la ópera italiana de la generación posterior a la jubilación de Verdi (por mucho que regresara para presentar su Otello y su Falstaff) y anterior a la entrada en escena de Puccini… y si su nombre no les suena italiano es que hay una buena razón para eso: él era brasileño… de hecho, fue el primer compositor latinoamericano en ser verdaderamente famoso y exitoso en Europa, siendo admirado por Verdi (del cual su estilo es muy deudor), Boito y Liszt.

Uno de los protegidos del emperador Pedro II de Brasil, sus primeras dos óperas fueron lo bastante exitosas artísticamente y con el público como para que este le consiguiera una beca con la cual completó su formación musical en Italia.

Firmó ocho óperas, tres operetas, música incidental, algo de música de cámara, obras corales tanto litúrgicas como seculares y 50 modinhas (un género de música de salón brasileña).

Como dato curioso, él fue uno de 26 hermanos.

¿Qué salió mal?: A pesar de todo su éxito, Gomes siguió siendo un forastero en tierra extraña, por ponerlo de alguna manera, y para que su música permaneciera en el repertorio, habría necesitado del apoyo y promoción de su país natal. El problema es que en su país se convirtió en una suerte de persona non grata:
  1. El que siguiese siendo leal a la monarquía de Don Pedro II y rechazara la oportunidad que le ofreció el primer presidente en la historia de Brasil de componer el himno nacional no sentó bien en el nuevo Brasil republicano.
  2. El que se negase a que sus óperas italianas fuesen traducidas al portugués no sentó bien con los nacionalistas, quienes lo tildaron de “italiano de segunda”.
  3. El que compusiese una ópera, Lo Schiavo, sobre sus ideales en pro de la abolición de la esclavitud pero que esta, debido a su producción problemática, sólo pudiese estrenarse en Brasil hasta un año después de que se aboliera la esclavitud lo hizo quedar como un tipo que estaba desconectado de la realidad política de su nación.
  4. La entrada en escena de los compositores que producían obras influenciadas por la música popular, primero, y las vanguardias musicales del siglo XX, después, lo dejaron como alguien pasado de moda.

¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Este es uno de los compositores más oscuros que he descrito en el blog. En YouTube no hay ninguna ópera completa suya (pero sí hay una de sus misas), aunque hay grabaciones allá afuera, pero hay que pagar por ellas. Parece que hay más cosas de él en Spotify. Por lo menos voy a dejarles este fragmento:

lunes, 31 de julio de 2023

Charles Lecocq (1832 - 1918)


Categorías a las que pertenece: Glorias olvidadas.

La Gloria: Admitido en el Conservatorio de París en 1849, estudió armonía con François Bazin, órgano con François Benoist y composición con Jacques Fromental Halévy (él no tuvo una buena opinión de Halévy como profesor). Entre sus compañeros de clases estuvieron Bizet y Saint-Saëns; este último se convertiría en amigo de toda la vida de Lecocq y nunca dejó de admirar su música. En 1854 tuvo que dejar el Conservatorio para ayudar a mantener a sus padres al dar lecciones de música y tocar para clases de danza.

Cuando Lecocq dejó el Conservatorio, el género de teatro musical popular conocido como opereta se estaba volviendo popular. En 1856, Jacques Offenbach, su principal exponente, organizó una competencia abierta para aspirantes a compositores que consistía en ponerle música a un libreto, Le docteur miracle, escrito por Ludovic Halévy y Léon Battu. Los ganadores del primer lugar ex aequo fueron Bizet y Lecocq. La versión de Lecocq de Le docteur miracle recibió once representaciones en el teatro de Offenbach, pero este primer éxito fue seguido por once años de obscuridad y trabajo rutinario como profesor, acompañante y répétiteur.

Su primer éxito sustancial lo obtuvo en 1868 con Fleur-de-Thé (“Flor de té”), una opéra-bouffe de tres actos que aprovechaba el interés en el Lejano Oriente de la época.

La Guerra Franco-Prusiana llevó al ascenso de Lecocq: esta provocó la caída del Segundo Imperio, con el cual Offenbach había sido estrechamente identificado en la mente popular, así como hacer que resultara sospechoso su origen alemán. Mientras Offenbach se esforzaba por reestablecerse en los teatros parisinos, Lecocq comenzó a ocupar su lugar y se convirtió en su más prominente sucesor en la década de 1870 y a principios de la de 1880 con obras como Les cent vierges (“Las cien vírgenes”, 1872), La fille de Madame Angot (“La hija de Madame Angot”, 1872) y Giroflé-Girofla (1874). Los dos músicos habían desarrollado una aversión el uno por el otro desde los tiempos de Le docteur miracle; estos eventos hicieron que esta escalara hasta una agria rivalidad entre los dos. Offenbach empezó a recuperar su popularidad en 1878 con Madame Favart, pero murió en 1880.

Lecocq escribió 21 opéras comiques, 12 opéras bouffes, ocho opérettes, dos «opérettes bouffes», dos «opérettes de salon», dos «saynètes», y una obra de cada una de las siguientes: «bluette bouffe», «comédie-musicale», «féerie», «folie parée et masquée», «opéra monologue», «pantomime», «scéne», «vaudeville» y «vaudeville-opérette». Sus pocas obras serias incluyen la ópera Plutus (1886), que no fue un éxito, y el ballet Le cygne (1899). Aparte de sus obras para los escenarios, Lecocq compuso alrededor de cien canciones, incluyendo algunas basadas en fábulas de La Fontaine y un set de 20 “Les chansons d’amour”, y cuatro volúmenes de piezas para piano (incluyendo mazurcas dedicadas a Bizet).

¿Qué salió mal?: Aunque siguió componiendo hasta pocos años antes de su muerte, sus obras posteriores a 1882 nunca alcanzaron el mismo nivel de admiración.

Mientras que las operetas de Offenbach son revividas frecuentemente, las de Lecocq sólo lo son esporádicamente, y son vistas más como curiosidades de anticuario. Para las ocho temporadas de 2012 a 2020, el archivo internacional Operabase registra diez producciones realizadas o planeadas de cuatro piezas de Lecocq. Para el mismo periodo de tiempo, Operabase registra más de 500 producciones de casi 40 piezas diferentes de Offenbach.

Se dice que Lecocq buscaba conscientemente elevar la opereta de la satírica y alocada opéra-bouffe de sus predecesores hacia el supuestamente más elevado género de la opéra-comique… y ese fue su gran talón de Aquiles: su música era demasiado refinada para las audiencias de las operetas. Durante un breve periodo en las décadas de 1870 y 1880 se logró convencer al público de que estaban interesados en operetas más elegantes, pero esa idea, eventualmente, pasó de moda. A su música simplemente le faltaba la alegre vulgaridad y los efectos burlones de músicos como Hervé (el que presentó el género) o la inmediatez de las melodías de Offenbach. Lecocq, a diferencia de su predecesor, Offenbach, o de su sucesor, André Messager (considerado el último compositor de operetas verdaderamente importante)[1], no podía, o no quería, cambiar su estilo musical para que se correspondiera con los cambiantes gustos del público.

Añadan a todo lo anterior el que Lecocq confiara demasiado en su talento como músico, por lo cual aceptaba con frecuencia trabajar con libretos de poco mérito, particularmente al principio de su carrera.

¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con La fille de Madame Angot, no sólo su mayor éxito sino una de las operetas francesas más exitosas de todas y la pieza suya que es revivida con mayor frecuencia (algo que aquí es extremadamente relativo)…


Notas:

[1] A Messager también pude haberlo incluido en este blog pues, de sus ocho ballets y 30 opéras comiques, opérettes y otras obras para los escenarios, las únicas piezas suyas que se han mantenido en el repertorio son el ballet Les Deux Pigeons (1886) y la opéra comique Véronique (1898).

domingo, 30 de julio de 2023

Károly Goldmark / Karl Goldmark (1830 - 1915)


Categorías a las que pertenece: Compositores de culto.

¿Quién es?: En su mejor momento fue una de las figuras más prestigiosas de la escena musical de Viena.

Su estilo musical parte de la influencia de Mendelssohn y Schumann y le mete muchas influencias de Brahms, como la forma en la que introduce en su producción la música folclórica; firmó siete óperas, música orquestal, música de cámara, música para piano solo, obras corales y lieder.

En la época en la que era un músico que se esforzaba por hacerse un nombre, para llegar a fin de mes trabajó también como periodista musical y llamó la atención por promocionar igualmente a Brahms y a Wagner en la época en la que los seguidores de un compositor o del otro veían al otro bando con hostilidad indisimulada.

Fue amigo de Brahms, pero Goldmark se distanció de Brahms debido a la personalidad susceptible del Maestro alemán. Tuvo un papel importante en la formación de la Sociedad Wagner de Viena, pero debido al antisemitismo del compositor de Bayreuth, nunca hubo genuina calidez entre ambos músicos y, eventualmente, a Goldmark se le pidió que abandonara su puesto en la Sociedad Wagner por ser judío.

Sibelius estudió brevemente con él.

¿Por qué no es más famoso?: Aunque logró hacerse de cierto nombre en el área de Viena, era un virtual desconocido en el resto del mundo y, tras su muerte, casi toda su obra cayó en el olvido de inmediato.

Su mayor éxito fue la ópera Die Königin von Saba (“La Reina de Saba”, 1875), la cual logró cierta repercusión internacional y permaneció en el repertorio de la Ópera Estatal de Viena hasta 1938, cuando fue prohibida por los Nazis. Su sinfonía N° 1 “Rústica”[1] formó parte del repertorio de Sir Thomas Beecham y fue grabada por Leonard Bernstein… y ya está: hasta hace muy poco tiempo, esta fue toda la difusión a nivel internacional de la obra de Goldmark.

Pero incluso en Viena su desempeño estuvo muy lejos de ser excepcional. De su obra, ya de por sí reducida (54 números de opus, nada más), sólo eran conocidas un puñado de composiciones: a las dos piezas ya mencionadas sumen su primer concierto para violín[2] (el cual, hoy en día, varios violinistas importantes están intentando reintroducir en el repertorio), su cuarteto de cuerdas, su quinteto de cuerdas y la obertura Sakuntala y listo. No es de extrañar que ya en vida haya sido eclipsado por Brahms.

¿Cómo puedo empezar a conocer su música?: Con dos piezas ya mencionadas, la Sinfonía N° 1 “Rústica” (1876; que muchos consideran más bien una suite de poemas sinfónicos)…


…y el primer concierto para violín (1877):


Notas:

[1] En realidad, es su segunda sinfonía, pero, de la primera, lo único que se ha publicado ha sido el Scherzo y la versión completa existe sólo como manuscrito, así que…

[2] Firmó un segundo concierto para ese instrumento, pero quedaría inédito.

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